Presupuestos que se disparan sin aviso, avance que solo existe en la palabra del jefe de obra y trabajos extra que nadie cotiza ni cobra. Remodelio existe para cerrar esas tres fugas desde el primer día.
Cada gasto se compara contra su partida el mismo día en que se registra, no al cierre del proyecto.
Cada tarea se cierra desde campo con evidencia. Lo que se reporta es lo que se ve en obra.
Ningún trabajo adicional se ejecuta sin quedar presupuestado y aprobado por escrito.
Levantamientos incompletos, presupuestos que se quedan cortos, avance sin evidencia y defectos detectados tarde. Seis módulos atacan esas fugas, y cada rol entra al mismo proyecto viendo solo lo que le toca.
El problema: se cotiza sobre medidas y fotos que nadie volvió a revisar. El arquitecto levanta la propiedad con fotografías guiadas y el proyecto se crea solo, con su ficha completa.
El problema: el presupuesto se arma de memoria y se queda corto a mitad de obra. La IA propone partidas y montos con base en proyectos similares, y cada gasto real se compara contra su partida.
El problema: el avance solo existe en la palabra del jefe de obra. Tareas, dependencias, responsables y plazos en un plan único, que se cierra desde campo con evidencia fotográfica.
El problema: los defectos aparecen cuando ya hay que romper algo para corregirlos. Inspecciones por etapa con checklists, observaciones y evidencia fotográfica antes de pasar a la siguiente fase.
El problema: el cliente pregunta, el arquitecto responde y nadie tiene la misma versión. Roles y permisos por participante: cada quien ve exactamente la información que le corresponde.
El problema: las decisiones se toman con la corazonada de la última junta. Métricas de costo, plazo y calidad actualizadas al día, con objetivos medibles por proyecto y por equipo.
Cuatro fases estructuradas que guían cada proyecto desde el primer levantamiento hasta la entrega final al cliente.
El arquitecto evalúa la propiedad. El sistema crea automáticamente el proyecto y su ficha.
La IA sugiere partidas y el plan de trabajo se estructura con tareas, plazos y responsables.
Seguimiento diario de avance, gastos reales, gestión del equipo e inspecciones por etapa.
Controles antifraude, validación independiente y entrega formal con documentación completa.
Explora las pantallas reales de Remodelio de forma interactiva. Cambia entre vistas y mueve los indicadores como lo haría un constructor.
Pregunta en español sobre cualquier aspecto de tu proyecto. Costos, avance, riesgos — respuestas basadas en datos reales, no intuición.
Sugiere automáticamente las partidas y montos basado en históricos de 800+ proyectos similares.
Alertas automáticas cuando el gasto real amenaza con superar el estimado por partida.
Pregunta "¿cómo va la plomería?" y obtén un análisis detallado al instante.
Paquetes preconfigurados de materiales por tipo de obra, adaptados al presupuesto disponible.
Sin contratos anuales obligatorios. Cancela cuando quieras.
"Antes perdíamos días reconciliando costos en Excel. Con Remodelio el gerente ve el presupuesto real vs estimado al instante. Nos ahorró un 18% en el primer proyecto."
"El módulo de levantamiento cambió la forma en que hacemos pre-obra. Todo queda documentado con fotos y el proyecto se crea automáticamente. Cero papelería."
"Los clientes ven el avance en tiempo real. Se acabaron las llamadas de '¿cómo va la obra?'. La transparencia genera confianza y más referencias."
Sin contratos. Sin configuración compleja. Demo personalizada con un experto en gestión de obra.
14 días gratis · Sin tarjeta de crédito